Bueno, pues aquí estoy otra vez retomando mis obligaciones como bloggera después de tres semanitas de desaparición...
¿Qué me ha pasado? Pues un montón de cosas (no tantas PSue exagerada!!) que ahorita mismo me dispongo a contaros.
Lo primero de todo es que como ya os dije he cambiado de curro. Me gusta muchísimo mi nuevo trabajo, aunque por el momento de viajar naranjas de la china, pero bueno, esperemos que en un futuro la cosa cambie. El problema es que se me acabó la buena vida, las horas muertas delante del ordenador (que a no ser por los blogs es eterrrno), y por descontado el poder actualizar o poder leer blogs, ya que soy tan tan modelna que no tengo internet en casa. Ni internet, ni calefacción, ni aire acondicionado,ni lavaplatos... vaya, que no bajamos a lavar la ropa al Manzanares porque nos queda muy lejos que si noooooo...
La segunda razón es que hace ya diez días se murió mi abuelo. Esto no tiene nada de divertido como veréis, y además he estado bastante bastante jodida.
La muerte de mi abuelo me ha supuesto un guirigay de sentimientos impresionante. Facha en extremo, con muchísimo carácter, se alejaba con creces del típico patrón de abuelito tierno y cariñoso. Soy la mayor de sus nietos y me llevo bastante pocos años con mi tía la pequeña así que las broncas que me he llevado han sido más de hija que de nieta, y no hubiese recomendado a NADIE, ni a mi peor enemigo, que tuviera una bronca con él. Pero era mi abuelo, era mi abuelo materno, y he vivido en su casa muchos años. Cuando mis padres no estaban en condiciones de hacerse cargo de mi hermana y de mí (esto da para unos cuantos posts, pero es tan triste que lo voy
postponiendo ;) mis tíos y mis abuelos fueron los que nos cuidaron, nos quisieron y, en fin, nos criaron. En mi época de crisis existencial, cuando intentaba evitar ser lesbiana a toda costa me parecía un auténtico ídolo, creía fervorosamente que las cosas eran como él las planteaba, que la vida realmente era así, y cuando me acepté, crecí y empecé a ver la película con mis propios ojos, mi ídolo se me cayó del pedestal con todo el equipo.
Aún así era una gran persona, era único. Todos los niños del mundo, hijos, nietos, sobrinos, le han tenido un miedo atroz, pero tenía la capacidad de hacerte la mínima carantoña en el momento preciso, y te hacía feliz, te quedabas de piedra, te sentías totalmente halagada porque se había fijado en ti. Era un auténtico personaje. Y le quería. Joder que si le quería. Se ha tenido que morir para darme cuenta de cuánto. Con sus ideas, con su pedrada, con su carácter insoportable, era mi abuelo, y no esperaba que se muriera tan rápido, tan de repente. Pero bueno, that's life ¿no? Supongo que yo también firmaría por una muerte como la que él ha tenido, rápida, sin dolor y habiendo pasado un día fantástico rodeado de sus muchísimos hijos.
Cambiando de tema. Mi primera quedada. Supongo que se me notaría tan nerviosa como estaba. Callada como una tumba debí de decir 20 palabras en toda la noche, me sentía un poco ameba, pero bueno, cosas de novatas. Además soy de las que prefiere no decir nada que decir la típica gilipollez rellenaespacios... Sólo decir que son todas unas tías encantadoras, que nos lo pasamos genial en la cena, y, que aunque odie (reitero el odie) ese tipo de música, el Escape estuvo muy bien. Me tuve que ir ya que me encontré con gente non grata y ya mi grado de incomodidad superó todos los límites establecidos, pero no importa, habrá más ¿no chicas? De verdad sois todas un cielo, bueno, un cielo cada una. Unas tías cojonudas qué coño!! Me sentí muy a gustito y me llevé un buenísimo sabor de boca. Así que esperando a la próxima...
Gracias Gata por el piropo!! Aunque no creo que te quejes de los tuyos ¿no? ;P